Cáncer de cerebro

DESCRIPCIÓN Y TIPOS

El cáncer de cerebro primario se origina en el parénquima del cerebro, la médula espinal o los nervios. Algunos tumores que surgen a partir de las envolturas del cerebro o la médula (meninges) también se consideran tumores cerebrales primarios. Los tumores cerebrales metastásicos se han extendido a partir de un cáncer ubicado en otras partes del cuerpo, con mayor frecuencia pulmones, mama y colon.

El riesgo global durante la vida de padecer un tumor cerebral es inferior al 1%. Hay muchos tipos diferentes de tumores cerebrales, según las células que resultan afectadas y su aspecto al microscopio. Los tumores pueden clasificarse en cuatro categorías generales:

 

Gliomas

Estos tumores se forman en las células gliales, que ayudan a sostener y proteger zonas críticas del cerebro. Los gliomas representan el tipo más frecuente de tumor cerebral en los adultos, de modo que son responsables de aproximadamente el 42% de los tumores cerebrales en ellos. Los gliomas se subclasifican en función de los tipos celulares a los que afectan:

Astrocitomas: células en forma de estrella que protegen las neuronas. Los tumores de estas células pueden extenderse desde el foco primario a otras zonas del cerebro, pero rara vez se diseminan fuera del sistema nervioso central. Los astrocitomas se gradúan del I al IV en función de la velocidad de progresión:

Grado I (astrocitoma pilocítico): crecimiento lento, con escasa tendencia a infiltrar el tejido cerebral circundante. Más frecuente en niños y adolescentes.

Grado II (astrocitoma difuso): crecimiento bastante lento, con cierta tendencia a infiltrar el tejido cerebral circundante. Observado en su mayor parte en adultos jóvenes.

Grado III (astrocitoma anaplásico/maligno): estos tumores crecen con bastante rapidez e infiltran el tejido cerebral circundante.

Grado IV (glioblastoma multiforme, GBM): forma muy agresiva y mortal de cáncer de cerebro. Por desgracia, se trata de la forma más frecuente de tumor cerebral en los adultos, ya que representa el 67% de todos los astrocitomas.

Oligodendroglioma: estas células producen la mielina, una sustancia grasa que forma una vaina protectora alrededor de las células nerviosas. Los oligodendrogliomas, que constituyen el 4% de los tumores cerebrales, afectan principalmente a personas mayores de 45 años. Algunos subtipos de este tumor son especialmente sensibles al tratamiento con radio y quimioterapia. La mitad de los pacientes con oligodendrogliomas siguen vivos al cabo de cinco años.

Ependimoma: estos tumores afectan a los ependimocitos, que revisten las vías que llevan el líquido cefalorraquídeo por todo el cerebro y la médula espinal. Los ependimomas son infrecuentes y representan el 2% de todos los tumores cerebrales; no obstante, son los tumores cerebrales más habituales en los niños. En general, no afectan a tejido cerebral sano y no se diseminan fuera del epéndimo. Aunque estos tumores responden bien a la cirugía, especialmente los de la médula espinal, no siempre pueden extirparse por completo. La supervivencia a los cinco años de los pacientes mayores de 45 años se aproxima al 70%.

 

Meningiomas

Estos tumores afectan a las meninges, el tejido que forma la envoltura externa protectora del cerebro y la médula espinal. Una cuarta parte de todos los tumores cerebrales y medulares son meningiomas, de los que hasta el 85% son benignos. Los meningiomas pueden desarrollarse a cualquier edad, pero su incidencia aumenta significativamente en las personas mayores de 65 años. Las mujeres tienen dos veces más probabilidades que los varones de padecer meningiomas. Normalmente crecen muy lentamente y no suelen causar síntomas. De hecho, muchos meningiomas se descubren por accidente. Los meningiomas pueden tratarse con éxito mediante cirugía, si bien algunos pacientes, especialmente los ancianos, son candidatos a una actitud expectante para vigilar la enfermedad.

 

Neurinoma del acústico/schwannomas

Las células de Schwann se encuentran en la vaina que recubre las células nerviosas. Los schwannomas vestibulares, también denominados neurinomas del acústico, se originan en el VIII par craneal, que es responsable de la audición. Los síntomas específicos de un schwannoma vestibular incluyen zumbidos en los oídos, pérdida de audición unilateral y problemas de equilibrio. Los schwannomas suelen ser benignos y responden bien a la cirugía.

 

Meduloblastoma

Se trata de un tumor cerebral frecuente en los niños, que se diagnostica normalmente antes de los 10 años de edad. El meduloblastoma aparece en el cerebelo, que desempeña una función esencial en la coordinación de los movimientos musculares. Algunos expertos piensan que los meduloblastomas proceden de células fetales que persisten en el cerebelo después del nacimiento. Estos tumores crecen con rapidez y pueden invadir partes adyacentes del cerebro, así como extenderse fuera del sistema nervioso central. El meduloblastomas es algo más frecuente en los niños varones.

 

Síntomas del cáncer de cerebro y los tumores cerebrales

Los síntomas que experimenta un paciente con un cáncer de cerebro o tumor cerebral pueden variar según la localización y el tamaño del tumor. La mayor parte de los síntomas habituales se deben a un aumento de la presión intracraneal a medida que el tumor en crecimiento afecta a las estructuras circundantes:

  • Dolor de cabeza frecuente (comunicado por el 50% de los pacientes)
  • Visión borrosa
  • Náuseas, vómitos o ambos
  • Cambios de personalidad o cognitivos

Otros síntomas del cáncer y los tumores cerebrales son específicos de su ubicación, como convulsiones, alteración del habla, debilidad o entumecimiento en un lado y problemas de coordinación, equilibrio y movilidad.

 

...Y EL MD ANDERSON

PREVENIR

 

Factores de riesgo

La mayoría de los tumores cerebrales son esporádicos, lo que significa que no tienen una causa conocida. Sin embargo, hay algunos factores de riesgo que se han estudiado.

Exposición a la radiación: las personas expuestas a dosis elevadas de radiación en su trabajo o como tratamiento contra un cáncer corren un mayor riesgo.

Síndromes genéticos: las personas con enfermedad de Von Hippel Lindau o neurofibromatosis de tipo 2 puede que sean más propensas a padecer tumores cerebrales.

Uso de teléfonos móviles: en varios estudios pequeños no ha logrado demostrarse ninguna conexión definitiva entre teléfonos móviles y tumores cerebrales.

 

Cribado

En la actualidad, no existen análisis de sangre ni pruebas de cribado en uso para detectar tumores cerebrales antes de que empiecen a causar síntomas. Los tumores se identifican normalmente solo después de que una persona empieza a experimentar síntomas asociados. Las posibilidades de supervivencia de un paciente vienen determinadas en la mayoría de los casos no por lo pronto que se detecta la enfermedad, sino más bien por la edad del paciente, el tipo de tumor y su localización. Sin embargo, al igual que sucede con cualquier enfermedad, cuanto más pronto se detecten y traten los problemas, más probabilidades hay de que el tratamiento resulte útil.

DIAGNOSTICAR

Aunque muchos tumores cerebrales se observan fácilmente con una TC o RM, a veces se precisa una biopsia estereotáctica para confirmar el diagnóstico y el tipo de tumor. Se acopla un armazón especial a la cabeza del paciente y se ajusta con las coordenadas del tumor facilitadas por una TC u otro tipo de imagen del cerebro. Se practica un pequeño orificio en el cráneo y se introduce una aguja con el fin de obtener una muestra del tumor para su inspección al microscopio. Los avances en las técnicas de imagen han permitido realizar biopsias estereotácticas sin este armazón.

TRATAR

 

Cirugía

La cirugía es el tratamiento más frecuente de los tumores cerebrales. Sin embargo, en el caso de cánceres de cerebro más agresivos, no es posible la extirpación completa del tumor y se practica cirugía para reducir el tamaño del tumor en la medida de lo posible. La cirugía puede combinarse con radioterapia o seguirse de quimioterapia para destruir todas las células cancerosas residuales.

 

Otros tratamientos

La radioterapia puede utilizarse como tratamiento primario de tumores cerebrales ubicados en zonas difíciles o críticas del cerebro.

Los investigadores del MD Anderson están estudiando nuevos tratamientos para los tumores cerebrales, lo que incluye el desarrollo de fármacos que hacen que el tumor sea más sensible a la radioterapia, tratamientos innovadores que emplean el sistema inmunitario del organismo y la introducción de virus que destruyen tumores.