Cáncer de estómago

DESCRIPCIÓN Y TIPOS

Aunque el cáncer de estómago, conocido médicamente como cáncer gástrico, es un cáncer común en Sudamérica, Europa del Este y algunos países del Oriente Medio y, en cambio, es poco frecuente en Europa, Estados Unidos, Australia y África.

Este cambio en la aparición del cáncer de estómago se debe probablemente a diferencias en cuanto a alimentación, tasa de infección por Helicobacter pylori y medio ambiente.

El éxito del tratamiento y la supervivencia en los pacientes con cáncer de estómago se han visto limitados porque lo más habitual es que la presencia de un cáncer de estómago no se reconozca hasta que se haya diseminado la enfermedad. Esto se debe en parte a la ausencia de síntomas perceptibles durante las fases iniciales de desarrollo del cáncer en el estómago. Y, cuando los síntomas se tornan evidentes, inicialmente pueden confundirse con otros problemas gástricos menos graves, como indigestión y ardor de estómago, lo que demora aún más el diagnóstico y tratamiento.

Tipos

La mayoría de los tumores gástricos cancerosos son adenocarcinomas, que se desarrollan en las células del revestimiento del estómago, a menudo después de un cambio precanceroso en dicho revestimiento.

Aunque el cáncer de estómago suele iniciarse en la más interna de las cinco capas del estómago, puede aparecer en cualquier lugar del órgano y extenderse a otras partes del organismo al crecer más allá de la pared del estómago, entrar en la circulación sanguínea o alcanzar el sistema linfático.

Dado que los adenocarcinomas constituyen la mayor parte de los casos de cáncer de estómago, otros tipos se consideran raros, entre ellos:

  • Linfoma: afecta al sistema inmunitario del organismo
  • Tumores del estroma gastrointestinal: a menudo denominados TEGI o sarcomas gástricos
  • Tumores carcinoides: afectan a las células productoras de hormonas del estómago

Síntomas

Dado que muchos síntomas del cáncer de estómago se experimentan con frecuencia y pueden ser indicativos de un virus del estómago u otra enfermedad poco importante, las personas que los sufren puedan mostrarse indecisas respecto a la solicitud de asistencia médica, optando en su lugar por ignorar los síntomas. Aunque el diagnóstico de cáncer de estómago es improbable en la mayoría de los casos, las personas han de ponerse en contacto con un médico cuando experimenten habitualmente lo siguiente:

  • Dolor o molestias abdominales
  • Pérdida de apetito
  • Ardor de estómago
  • Indigestión
  • Náuseas y vómitos
  • Flatulencia
  • Diarrea o estreñimiento
  • Sensación de plenitud después de comer pequeñas cantidades de alimentos
  • Deposiciones sanguinolentas o negras
  • Cansancio
  • Pérdida de peso involuntaria

...Y EL MD ANDERSON

PREVENIR

Factores de riesgo

Una explicación popular de la reducción del número de diagnósticos de cáncer de estómago en países occidentales tiene que ver con la mejora de la nutrición debida a la proliferación de la refrigeración durante el último siglo, que ha fomentado un aumento de la disponibilidad de alimentos frescos a expensas de los platos escabechados, desecados y ahumados, frecuentes en su momento, que encabezan la lista de factores de riesgo alimentarios.

Otra explicación se centra en el uso más generalizado de antibióticos en los países desarrollados, que podrían desempeñar una función beneficiosa para reducir una bacteria persistente en el estómago, Helicobacter pylori, un cofactor en el desarrollo del carcinoma de estómago y una causa de infección de estómago en muchos países en desarrollo en los que existen condiciones de higiene inferiores a lo normal.

El conocimiento o la mitigación de los siguientes factores de riesgo pueden ayudar a prevenir el cáncer de estómago:

Alimentación: el consumo de alimentos conservados en escabeche, salazón y desecados parece aumentar la probabilidad de padecer cáncer de estómago, mientras que la ingestión de cantidades importantes de frutas, verduras y alimentos integrales probablemente reduce el riesgo. Los varones con sobrepeso importante u obesidad parecen tener un mayor riesgo de cáncer en la parte del estómago más cercana al esófago. Los científicos no están seguros de si la obesidad incrementa el riesgo de cáncer de estómago en las mujeres.

Helicobacter pylori: se piensa que la infección del estómago por la bacteria Helicobacter pylori, una causa frecuente de úlceras, aumenta significativamente el riesgo de cáncer.

Consumo excesivo de tabaco y alcohol: según la American Cancer Society, el consumo de tabaco causa aproximadamente un tercio de todas las muertes por cáncer en los Estados Unidos y tanto el tabaquismo como el consumo de cantidades excesivas de alcohol parecen aumentar la probabilidad de cáncer en la porción superior del estómago.

Predisposición genética: los familiares inmediatos de los diagnosticados de cáncer de estómago presentan un mayor riesgo de padecer la enfermedad. Otros factores de riesgo genéticos son el síndrome de cáncer de colon no polipósico hereditario (CCNPH) y el síndrome de Li-Fraumeni, trastornos que provocan una predisposición al cáncer. El hecho de tener sangre de tipo A parece aumentar ligeramente el riesgo de cáncer de estómago.

Enfermedades: los pacientes con anemia perniciosa tienen entre un 5% y un 10% más de probabilidades de padecer cáncer de estómago. Las personas con inflamación crónica del estómago y pólipos intestinales también corren un mayor riesgo de sufrir la enfermedad.

Sexo: la mayoría de las pacientes con cáncer de estómago son varones.

Edad: la mayoría de los pacientes que presentan cáncer de estómago son mayores de 55 años.

Medio ambiente: dado que el número de casos de cáncer de estómago varía enormemente de una parte del mundo a otra, quizá haya un componente ambiental relacionado con el riesgo de cáncer de estómago que vaya más allá de la nutrición. Se sabe que los trabajadores de los sectores del caucho, metal, carbón y madera, así como los que han estado expuestos a fibras de amianto, tienen un mayor riesgo de cáncer de estómago.

DIAGNOSTICAR

Entre las pruebas diagnósticas preliminares del cáncer de estómago cabe citar:

  • Antecedentes médicos del paciente
  • Radiografías del aparato digestivo
  • Obtención de una muestra de heces para detectar rastros de sangre

En los pacientes con un riesgo elevado de cáncer de estómago pueden solicitarse pruebas adicionales. Entre ellas figura una exploración endoscópica, que se lleva a cabo con un tubo fino introducido por la boca y el esófago hasta el estómago. Este instrumento puede mostrar el interior del estómago y obtener imágenes que pueden ser analizadas por los médicos y también permite obtener muestras de células gástricas para su análisis. Además, los médicos pueden emplear el tubo endoscópico para realizar exploraciones ultrasónicas del estómago.

Aparte de la endoscopia, los médicos cuentan con otros instrumentos diagnósticos a su disposición, varios de los cuales son técnicas de imagen en las que se usa tecnología nueva y con contraste. Una de ellas es la tomografía computarizada (TC) que supera a las radiografías tradicionales al obtener numerosas imágenes y combinarlas mediante un ordenador para proporcionar a los médicos una visión más completa de la región de interés, lo que les ayuda a tratar la enfermedad.

TRATAR

Los tratamientos del cáncer de estómago comprenden cirugía, quimioterapia y radioterapia. Estos tratamientos pueden aplicarse solos o combinados entre sí. El tratamiento del cáncer de estómago depende del tamaño, la localización y el estadio del cáncer y de la salud general del paciente.

Las opciones de tratamiento más habituales son:

  • Cirugía: suele consistir en la extirpación de los tumores, partes del estómago y los ganglios linfáticos próximos
  • Quimioterapia: su objetivo es reducir el tamaño del tumor y eliminar las células cancerosas
  • Radioterapia: su objetivo es detener el crecimiento del cáncer al actuar sobre las células cancerosas con radiación

Cirugía

La cirugía es un tratamiento habitual del cáncer gástrico en estadio inicial. Los tipos de cirugía para el cáncer de estómago son:

Gastrectomía: extirpación de una parte o la totalidad del estómago.

Gastrectomía subtotal: extirpación de la parte cancerosa del estómago, los ganglios linfáticos próximos (tejidos que filtran infecciones y enfermedades) y partes de otros órganos próximos al tumor.

Gastrectomía total: extirpación de la totalidad del estómago, los ganglios linfáticos próximos y partes del esófago y el intestino delgado. El esófago se conecta de nuevo al intestino delgado para que el paciente pueda seguir comiendo y tragando.

Quimioterapia

La quimioterapia utiliza fármacos para destruir las células cancerosas. El médico puede usar uno solo o una combinación de medicamentos para tratar su cáncer. Estos fármacos entran en la sangre y alcanzan todas las regiones del organismo, lo que lo convierte en un tratamiento útil para el cáncer que se ha diseminado más allá del estómago. La quimioterapia puede administrarse de varias formas, por ejemplo, por vía intravenosa u oral. Un método frecuente es a través de un catéter venoso central, un tubo flexible que se coloca en una vena de gran calibre para administrar líquidos y medicamentos.

Puesto que los quimioterápicos pueden afectar a algunas células sanas además de a las cancerosas, pueden aparecer efectos secundarios. Se dispone de medicamentos que pueden reducir la intensidad de los efectos secundarios. Los efectos secundarios más frecuentes de la quimioterapia son náuseas, diarrea, cansancio, caída del cabello y recuentos bajos de células sanguíneas que pueden aumentar el riesgo de infección y hemorragia. Recibirá información e instrucciones detalladas sobre los quimioterápicos que le ha prescrito el médico.

Radioterapia

La radioterapia usa rayos X u otros rayos de alta energía para destruir las células cancerosas y reducir el tamaño de los tumores. La radioterapia solo afecta a las células cancerosas en la zona tratada. La radioterapia externa consiste en radiación aplicada con una máquina situada fuera del cuerpo.

Quimiorradioterapia

La quimiorradioterapia para el cáncer de estómago combina radioterapia y quimioterapia para evitar el crecimiento del tumor y reducir los síntomas provocados por éste.

Ensayos clínicos

Se están realizando ensayos clínicos para determinar las mejores formas de utilizar quimioterapia para tratar el cáncer de estómago. Se están estudiando quimioterápicos nuevos en ensayos clínicos como tratamiento del cáncer que se ha diseminado y como forma de aliviar los síntomas de la enfermedad.

VIVIR

El cáncer es un recorrido que ninguna persona tiene por qué hacer sola. Hay muchas formas de apoyo que le ayudarán en cada una de las etapas del cáncer de tiroides: diagnóstico, tratamiento y supervivencia. Independientemente de que se reúna con otros supervivientes de cáncer como usted o de que utilice terapias complementarias o mecanismos de afrontamiento individuales, ha de saber que cuenta con apoyo disponible en distintas formas. A continuación se indican tan solo algunas formas de encontrar ayuda y esperanza.

Grupos de apoyo

La reunión con otros pacientes con cáncer en un grupo de apoyo es una herramienta de afrontamiento útil. Los grupos de apoyo suelen estar centrados en una única enfermedad o tema, como supervivientes de un cáncer de mama o personas que afrontan los efectos secundarios cruciales del cáncer o su tratamiento. Estos grupos permiten que los participantes conozcan a otras personas como ellos y se den fuerza entre sí. La mayoría de las principales ciudades y hospitales oncológicos ofrecen grupos de apoyo que se reúnen de forma semanal o mensual. También existen docenas de sitios web de apoyo por Internet o listas de mensajes para quienes no tengan acceso a una reunión tradicional.

Terapias complementarias

Las terapias complementarias se utilizan junto con el tratamiento del cáncer en un intento de reducir los efectos secundarios del tratamiento, aliviar la depresión y la ansiedad y ayudar a que los pacientes con cáncer se quiten de la cabeza los aspectos negativos de su situación. Entre las terapias complementarias figuran ejercicios mente-cuerpo como yoga, Tai Chi y Qi gong, visualización o imágenes guiadas, uso del arte o la música como terapia, autoexpresión personal y medicina oriental tradicional, como la acupuntura.

Actividad física

El hecho de mantenerse físicamente activo en la medida de lo posible durante el tratamiento del cáncer tiene muchos efectos beneficiosos positivos. La actividad física estimula la liberación de endorfinas, unas hormonas que contribuyen a elevar el estado de ánimo, así como a disminuir la sensación de cansancio.

Los ejercicios para pacientes con cáncer varían entre estiramientos sencillos que se hacen en la cama o en un sillón y otras actividades más activas, como caminar o hacer labores de jardinería ligeras. No obstante, es importante que no haga demasiado esfuerzo. Hable con su médico antes de iniciar una actividad física para cerciorarse de que se encuentra apto para ello.

Diarios y blogs

Muchas personas consideran útil llevar un diario de su experiencia con el tratamiento del cáncer. Puede ser tan sencillo como anotar los síntomas y efectos secundarios en un cuaderno o bien puede incluir emociones y opiniones personales acerca de lo que están experimentando. Los diarios pueden ser privados o bien compartirse con los seres queridos e incluso con desconocidos.

Cada vez más, la gente recurre a Internet para compartir su “recorrido por el cáncer” con el mundo en general y para buscar otras personas con experiencias similares. Muchos pacientes con cáncer han comenzado sus propios “blogs” para divulgar su lucha contra el cáncer. Twitter, una tecnología de miniblogs que limita las entradas a 140 caracteres, también ha resultado una herramienta útil para que los pacientes con cáncer mantengan actualizados a sus amigos y contacten con otras personas.