Cáncer de pene

DESCRIPCIÓN Y TIPOS

El cáncer de pene es una forma rara de cáncer que se forma en el pene. El pene contiene varios tipos de tejidos y pueden desarrollarse diferentes tipos de cáncer en estas células. Es importante que el médico determine el tipo de células del pene que se encuentran afectadas para valorar la gravedad de la enfermedad y planificar el mejor tratamiento.

Tipos

Los tipos más frecuentes de cáncer de pene son los siguientes:

Síntomas

El cáncer de pene empieza en el glande (cabeza), o punta, del pene y se disemina desde allí. Algunos varones manifiestan síntomas evidentes en las primeras fases, mientras que otros no tienen síntomas hasta que ha avanzado la enfermedad. Aunque no significa necesariamente cáncer, consulte toda anomalía del pene a su médico lo antes posible. Por desgracia, muchos varones son reacios a hablar de estos problemas con el médico, por lo que es posible que tarden en acudir a él hasta que la enfermedad se encuentre avanzada y sea más difícil de tratar.

Los varones que conservan el prepucio han de examinarse periódicamente la zona situada debajo del mismo, así como mantener la zona limpia para reducir el riesgo. Los síntomas del cáncer de pene pueden consistir en:

  • Tumor o lesión parecida a una verruga
  • Llaga abierta que no cura
  • Erupción rojiza
  • Secreción persistente y maloliente debajo del prepucio

...Y EL MD ANDERSON

PREVENIR

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo de cáncer de pene destacan:

Edad: la mayoría de los casos se observan en varones de 50-70 años, aunque casi un tercio de los casos afectan a varones menores de 50 años.

Tabaquismo: los varones que mastican o fuman tabaco tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de pene.

Virus del papiloma humano (VPH): esta enfermedad de transmisión sexual tiene más de una docena de subtipos. Los VPH 16 y 18 se asocian con mayor frecuencia a cáncer de pene.

 

Ausencia de circuncisión al nacer: los estudios han demostrado que las tasas de cáncer de pene son mayores en las poblaciones en que la circuncisión se practica más tarde o no llega a practicarse.

Fimosis: trastorno en el que resulta difícil retraer el prepucio, lo que puede provocar una acumulación de aceites corporales, bacterias y otros detritos denominada esmegma.

DIAGNOSTICAR

La mayoría de los casos de cáncer de pene se detectan por primera vez como un cambio de color de la piel del pene. El médico ha de examinar el pene para comprobar la presencia de otras lesiones o anomalías, así como para detectar trastornos benignos que pueden confundirse con un cáncer de pene. Después de la exploración física del pene, se precisa una biopsia para confirmar un diagnóstico exacto del cáncer.

TRATAR

El tratamiento del cáncer de pene depende del estadio de la enfermedad. La cirugía es el tipo más frecuente de tratamiento, si bien en los tumores más pequeños pueden utilizarse tratamiento con láser y radioterapia.

Cirugía

La intervención quirúrgica en la que se extirpa una parte o la totalidad del pene se denomina penectomía:

La penectomía parcial es una forma de tratamiento de uso habitual. Se extirpa el tumor junto con un borde de tejido normal. Históricamente, se obtenía un borde de 2 cm en todos los casos, pero datos más recientes indican que quizá no sea necesario este borde amplio. Actualmente, los cirujanos están intentando conservar la mayor parte posible del glande (cabeza) y el cuerpo del pene a fin de conservar la función urinaria y sexual.

La penectomía total consiste en extirpar la totalidad del pene en caso de tumores grandes. El cirujano redirige la uretra por detrás de los testículos y se crea una uretrostomía (orificio) para que el paciente pueda orinar. Se ha realizado una reconstrucción peniana con un colgajo de piel del antebrazo para crear un pene nuevo, aunque esta técnica sigue siendo extremadamente rara.

Otros tratamientos

En caso de tumores superficiales muy pequeños, el cáncer de pene puede tratarse con un haz de láser que destruye el tumor, con radioterapia y, en algunos casos, con la aplicación en la piel de una crema que contiene el quimioterápico fluorouracilo. Estos tratamientos ofrecen la mayor probabilidad de conservar el glande, el pene y la función sexual. Por eso es importante identificar precozmente los tumores de pene, solicitando atención médica inmediata ante cualquier anomalía del pene.

VIVIR

El cáncer es un recorrido que ninguna persona tiene por qué hacer sola. Hay muchas formas de apoyo que le ayudarán en cada una de las etapas del cáncer: diagnóstico, tratamiento y supervivencia. Independientemente de que se reúna con otros supervivientes de cáncer como usted o de que utilice terapias complementarias o mecanismos de afrontamiento individuales, ha de saber que cuenta con apoyo disponible en distintas formas. A continuación se indican tan solo algunas formas de encontrar ayuda y esperanza.

Grupos de apoyo

La reunión con otros pacientes con cáncer en un grupo de apoyo es una herramienta de afrontamiento útil. Los grupos de apoyo suelen estar centrados en una única enfermedad o tema, como supervivientes de un cáncer de mama o personas que afrontan los efectos secundarios cruciales del cáncer o su tratamiento. Estos grupos permiten que los participantes conozcan a otras personas como ellos y se den fuerza entre sí. La mayoría de las principales ciudades y hospitales oncológicos ofrecen grupos de apoyo que se reúnen de forma semanal o mensual. También existen docenas de sitios web de apoyo por Internet o listas de mensajes para quienes no tengan acceso a una reunión tradicional.

Terapias complementarias

Las terapias complementarias se utilizan junto con el tratamiento del cáncer en un intento de reducir los efectos secundarios del tratamiento, aliviar la depresión y la ansiedad y ayudar a que los pacientes con cáncer se quiten de la cabeza los aspectos negativos de su situación. Entre las terapias complementarias figuran ejercicios mente-cuerpo como yoga, Tai Chi y Qi gong, visualización o imágenes guiadas, uso del arte o la música como terapia, autoexpresión personal y medicina oriental tradicional, como la acupuntura.

Actividad física

El hecho de mantenerse físicamente activo en la medida de lo posible durante el tratamiento del cáncer tiene muchos efectos beneficiosos positivos. La actividad física estimula la liberación de endorfinas, unas hormonas que contribuyen a elevar el estado de ánimo, así como a disminuir la sensación de cansancio.

Los ejercicios para pacientes con cáncer varían entre estiramientos sencillos que se hacen en la cama o en un sillón y otras actividades más activas, como caminar o hacer labores de jardinería ligeras. No obstante, es importante que no haga demasiado esfuerzo. Hable con su médico antes de iniciar una actividad física para cerciorarse de que se encuentra apto para ello.

Diarios y blogs

Muchas personas consideran útil llevar un diario de su experiencia con el tratamiento del cáncer. Puede ser tan sencillo como anotar los síntomas y efectos secundarios en un cuaderno o bien puede incluir emociones y opiniones personales acerca de lo que están experimentando. Los diarios pueden ser privados o bien compartirse con los seres queridos e incluso con desconocidos.

Cada vez más, la gente recurre a Internet para compartir su “recorrido por el cáncer” con el mundo en general y para buscar otras personas con experiencias similares. Muchos pacientes con cáncer han comenzado sus propios “blogs” para divulgar su lucha contra el cáncer. Twitter, una tecnología de miniblogs que limita las entradas a 140 caracteres, también ha resultado una herramienta útil para que los pacientes con cáncer mantengan actualizados a sus amigos y contacten con otras personas.