Cáncer de tiroides

DESCRIPCIÓN Y TIPOS

El tiroides, una glándula en forma de mariposa situada en el cuello, desempeña una función importante en el bienestar de la persona. Al igual que la hipófisis, forma parte del sistema endocrino, que regula funciones corporales concretas. El tiroides genera hormonas que controlan la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la temperatura y el metabolismo del organismo.

El cáncer de tiroides aparece cuando las células del tiroides crecen de manera incontrolable. Afortunadamente, la mayoría de los tumores tiroideos son benignos (no cancerosos).

El cáncer de tiroides es infrecuente, de modo que representa alrededor del 1% de todos los cánceres diagnosticados. Sin embargo, se ha convertido en el octavo cáncer más diagnosticado en las mujeres. Afortunadamente para quienes padecen la enfermedad, hay esperanza. La detección precoz, un diagnóstico exacto, un tratamiento preciso y un seguimiento programado pueden deparar un futuro sano.

Tipos

Los tipos de cáncer de tiroides son:

Síntomas

En las fases iniciales del cáncer de tiroides, no hay ningún síntoma presente. A medida que se desarrolla el cáncer, los síntomas pueden consistir en:

  • Bulto en la región anterior del cuello
  • Cambios en la voz o ronquera
  • Adenopatías (ganglios linfáticos hinchados)
  • Dificultad para respirar o tragar
  • Dolor recurrente o persistente en la garganta o el cuello

Los síntomas anteriores se deben a menudo a enfermedades benignas no cancerosas, como bocio o infección. Sin embargo, dada su posible gravedad, se recomienda que todas las personas con estos síntomas acudan al médico para ser diagnosticadas lo antes posible.

...Y EL MD ANDERSON

PREVENIR

Factores de riesgo

Resulta difícil para los médicos determinar por qué se desarrolla un cáncer de tiroides en una persona y no en otra. Sin embargo, la investigación ha demostrado que hay personas con determinados factores de riesgo que son más propensas a padecer la enfermedad. Los siguientes factores de riesgo se han relacionado con una mayor probabilidad de sufrir cáncer de tiroides.

 

Radiación: las personas expuestas a radiación tienen más probabilidades de sufrir cáncer papilar o folicular de tiroides.

 

Antecedentes familiares de cáncer medular de tiroides: el cáncer medular de tiroides puede transmitirse de padres a hijos a través de un cambio en el gen RET. Prácticamente todas las personas con este gen alterado presentan la enfermedad, que puede surgir sola o con otros cánceres, como en el síndrome de neoplasias endocrinas múltiples (MEN).

 

Antecedentes familiares o personales de bocio o tumores de colon: algunas personas con antecedentes personales o familiares de múltiples nódulos tiroideos corren un mayor riesgo de padecer cáncer papilar de tiroides.

 

Sexo: las mujeres tienen tres veces más probabilidades que los varones de padecer un cáncer de tiroides.

 

Edad: el cáncer de tiroides es más frecuente en las personas mayores de 45 años. El cáncer anaplásico de tiroides afecta principalmente a personas mayores de 60 años.

 

Yodo: los científicos siguen investigando el yodo como posible factor de riesgo de cáncer de tiroides. Algunos estudios han indicado que una alimentación insuficiente en yodo (una sustancia presente en el marisco y la sal yodada) puede aumentar el riesgo de sufrir cáncer folicular de tiroides. Otros estudios han demostrado que una alimentación demasiado rica en yodo puede aumentar el riesgo de cáncer papilar de tiroides. Se precisa más investigación para determinar si el yodo es un factor de riesgo de cáncer de tiroides.

Cuantos más factores de riesgo tenga una persona, mayores serán sus probabilidades de padecer un cáncer de tiroides. Sin embargo, muchas personas con factores de riesgo conocido de cáncer de tiroides no manifiestan la enfermedad. Las personas con antecedentes familiares de la enfermedad o las que piensan que corren riesgo han de consultar a su médico. El médico podrá proponer análisis genéticos en sangre y otras formas de reducir su riesgo, y el de su familia, de padecer cáncer de tiroides.

Recomendaciones de cribado

La mayoría de los cánceres de tiroides iniciales se descubren cuando los pacientes consultan al médico en relación con bultos o nódulos que han observado. Si cree que tiene síntomas como un bulto u otro crecimiento anormal en el cuello, se le recomienda que acuda al médico lo antes posible para examinarlo. Algunos profesionales del cáncer recomiendan que las personas se realicen una autoexploración del cuello dos veces al año para detectar cualquier bulto.

Las personas con antecedentes familiares de carcinoma medular de tiroides (CMT) con o sin síndrome de neoplasias endocrinas múltiples de tipo 2 (MEN 2) pueden tener un riesgo muy alto de presentar este cáncer. La mayoría de los médicos recomiendan la realización de pruebas genéticas en estas personas cuando son jóvenes para comprobar si portan el gen del CMT.

 

DIAGNOSTICAR

Pruebas diagnósticas

A fin de conocer mejor los síntomas que pueden indicar un cáncer de tiroides, el médico puede formular varias preguntas sobre sus antecedentes médicos personales y familiares. También podrán realizarse una o más de las siguientes pruebas:

  • Exploración física: el médico palpa el tiroides para detectar bultos (nódulos). También comprueba la presencia de proliferaciones o hinchazón en el cuello y los ganglios linfáticos próximos.
  • Análisis de sangre: el médico puede comprobar la presencia de concentraciones anormales de tirotropina (TSH) en la sangre. Una cantidad excesiva o escasa de TSH significa que el tiroides no funciona bien.
  • Ecografía
  • Gammagrafía tiroidea
  • Biopsia: la biopsia es la única forma segura de diagnosticar un cáncer de tiroides

Estadificación

La estadificación del cáncer de tiroides consiste en analizar el tamaño del nódulo, si el cáncer se ha diseminado y, en caso de ser así, a qué otras partes del organismo. El cáncer de tiroides se extiende con mayor frecuencia a los ganglios linfáticos, los pulmones y los huesos. Cuando el cáncer se extiende desde su lugar de origen a otras partes del organismo, los nuevos tumores tienen el mismo tipo de células cancerosas y el mismo nombre que el cáncer original. Los médicos denominan enfermedad "a distancia" o metastásica a los nuevos tumores.

La estadificación puede constar de una o más de estas pruebas:

  • Ecografía
  • TC
  • RM
  • Radiografía de tórax
  • Gammagrafía de todo el cuerpo

TRATAR

Los pacientes con cáncer de tiroides tienen muchas opciones de tratamiento. El tratamiento suele comenzar unas pocas semanas después del diagnóstico, pero tendrá tiempo para hablar con su médico sobre las opciones terapéuticas y obtener una segunda opinión.

La elección del tratamiento depende de:

Cirugía

La mayoría de las personas con cáncer de tiroides se someten a cirugía. El cirujano puede extirpar una parte o la totalidad del tiroides. Los siguientes son posibles tipos de intervenciones quirúrgicas para tratar el cáncer de tiroides:

 

Tiroidectomía total: extirpación completa del tiroides a través de una incisión en el cuello.

 

Lobulectomía: a algunas personas con cáncer folicular o papilar de tiroides solo se les extirpa una parte del tiroides. El cirujano extirpa un lóbulo y el istmo. En algunas personas sometidas a una lobulectomía se practica posteriormente otra intervención quirúrgica para extirpar el resto del tiroides.

 

Con menos frecuencia, el tejido tiroideo residual se destruye mediante tratamiento con yodo radiactivo.

Tratamiento con hormona tiroidea -
Tratamiento con yodo radiactivo -
Radioterapia externa -
Quimioterapia -

VIVIR

El cáncer es un recorrido que ninguna persona tiene por qué hacer sola. Hay muchas formas de apoyo que le ayudarán en cada una de las etapas del cáncer: diagnóstico, tratamiento y supervivencia. Independientemente de que se reúna con otros supervivientes de cáncer como usted o de que utilice terapias complementarias o mecanismos de afrontamiento individuales, ha de saber que cuenta con apoyo disponible en distintas formas. A continuación se indican tan solo algunas formas de encontrar ayuda y esperanza.

Grupos de apoyo

La reunión con otros pacientes con cáncer en un grupo de apoyo es una herramienta de afrontamiento útil. Los grupos de apoyo suelen estar centrados en una única enfermedad o tema, como supervivientes de un cáncer de mama o personas que afrontan los efectos secundarios cruciales del cáncer o su tratamiento. Estos grupos permiten que los participantes conozcan a otras personas como ellos y se den fuerza entre sí. La mayoría de las principales ciudades y hospitales oncológicos ofrecen grupos de apoyo que se reúnen de forma semanal o mensual. También existen docenas de sitios web de apoyo por Internet o listas de mensajes para quienes no tengan acceso a una reunión tradicional.

Terapias complementarias

Las terapias complementarias se utilizan junto con el tratamiento del cáncer en un intento de reducir los efectos secundarios del tratamiento, aliviar la depresión y la ansiedad y ayudar a que los pacientes con cáncer se quiten de la cabeza los aspectos negativos de su situación. Entre las terapias complementarias figuran ejercicios mente-cuerpo como yoga, Tai Chi y Qi gong, visualización o imágenes guiadas, uso del arte o la música como terapia, autoexpresión personal y medicina oriental tradicional, como la acupuntura.

Actividad física

El hecho de mantenerse físicamente activo en la medida de lo posible durante el tratamiento del cáncer tiene muchos efectos beneficiosos positivos. La actividad física estimula la liberación de endorfinas, unas hormonas que contribuyen a elevar el estado de ánimo, así como a disminuir la sensación de cansancio.

Los ejercicios para pacientes con cáncer varían entre estiramientos sencillos que se hacen en la cama o en un sillón y otras actividades más activas, como caminar o hacer labores de jardinería ligeras. No obstante, es importante que no haga demasiado esfuerzo. Hable con su médico antes de iniciar una actividad física para cerciorarse de que se encuentra apto para ello.

Diarios y blogs

Muchas personas consideran útil llevar un diario de su experiencia con el tratamiento del cáncer. Puede ser tan sencillo como anotar los síntomas y efectos secundarios en un cuaderno o bien puede incluir emociones y opiniones personales acerca de lo que están experimentando. Los diarios pueden ser privados o bien compartirse con los seres queridos e incluso con desconocidos.

Cada vez más, la gente recurre a Internet para compartir su “recorrido por el cáncer” con el mundo en general y para buscar otras personas con experiencias similares. Muchos pacientes con cáncer han comenzado sus propios “blogs” para divulgar su lucha contra el cáncer. Twitter, una tecnología de miniblogs que limita las entradas a 140 caracteres, también ha resultado una herramienta útil para que los pacientes con cáncer mantengan actualizados a sus amigos y contacten con otras personas.

Eventos

30 Septiembre 2015
Jornada organizada por MD Anderson Cancer Center Madrid y la Fundación Más Que Ideas con el objetivo de ofrecer información sobre técnicas de radioterapia a pacientes y familiares, así como sobre el manejo emocional y físico de efectos secundarios....