Cáncer de útero

DESCRIPCIÓN Y TIPOS

El cáncer de útero es el cáncer más frecuente del aparato reproductor femenino. Supone el 13% de los cánceres en mujeres con una incidencia en España de 7-13/100.000 mujeres y año. Más del 95% de casos de cáncer de útero tendrá un cáncer de endometrio, que afecta al revestimiento del útero (endometrio).

La mayoría de los cánceres de útero se desarrollan durante varios años y pueden surgir a partir de problemas menos graves, como la hiperplasia endometrial. Aunque la mayoría de los cánceres de útero se producen en mujeres posmenopáusicas, hasta el 25% aparecen antes de la menopausia. La supervivencia de todos los estadios del cáncer de útero es de aproximadamente el 84%, si bien, cuando se diagnostica en su estadio más precoz, la supervivencia aumenta al 90%-95%.

Afortunadamente, la mayoría de los cánceres de útero se descubren de forma precoz debido a la aparición de signos de alarma, como hemorragia irregular o posmenopáusica. El conocimiento de estos síntomas es importante para las mujeres y los médicos.

Síntomas del cáncer de útero

Los cánceres de ovario, cuello uterino y útero tienen síntomas similares. Si observa una hemorragia vaginal posmenopáusica o uno o más de los síntomas siguientes durante más de dos semanas, consulte a su médico, sobre todo si es una mujer posmenopáusica.

  • Hemorragia pre o perimenopáusica
  • Flujo vaginal anormal
  • Dolor o presión pélvica, de aparición habitual  en las fases más avanzadas de la enfermedad
  • Pérdida de peso

...Y EL MD ANDERSON

PREVENIR

Aunque el cáncer de útero es el cáncer más frecuente del aparato reproductor femenino , las buenas noticias son que pueden modificarse muchos factores de riesgo para prevenir esta enfermedad:

  • Consulte inmediatamente a un médico si presenta una hemorragia posmenopáusica o irregular
  • Mantenga un peso saludable
  • En caso de utilizar terapia hormonal sustitutiva (THS), ha de incluir progesterona si sigue conservando el útero
  • Hable con su médico acerca de las formas de regular una menstruación irregular

Además, el uso de anticonceptivos orales combinados por parte de las mujeres premenopáusicas parece disminuir el riesgo de padecer cáncer de útero.

 

Factores de riesgo

 

La mayoría de los cánceres de útero corresponden a cáncer de endometrio, que se desarrolla en el revestimiento del útero (endometrio). Los factores que pueden aumentar el riesgo de cáncer de endometrio son:

  • Obesidad
  • Edad: más del 95% de los casos de cáncer de endometrio se producen en mujeres mayores de 40 años
  • Tamoxifeno: este fármaco contra el cáncer de mama puede hacer que crezca el revestimiento uterino
  • Tratamiento estrogénico sustitutivo (TES): el tratamiento hormonal estrogénico sin progesterona aumenta el riesgo
  • Los antecedentes personales y familiares de cáncer de endometrio, ovario o colon pueden indicar un síndrome de Lynch (cáncer colorrectal no polipósico hereditario), un factor de riesgo importante. Si desea más información sobre los cánceres hereditarios, visite el sitio web Genética del cáncer clínico.
  • Enfermedades ováricas: ciertos tumores ováricos pueden provocar un aumento de las concentraciones de estrógenos
  • Hiperplasia endometrial atípica compleja: enfermedad precancerosa que puede transformarse en cancerosa si no se trata. La hiperplasia simple rara vez se torna cancerosa.
  • Diabetes

El sarcoma uterino es un tipo raro de cáncer que aparece en el músculo del útero. El principal factor de riesgo de sarcoma uterino son los antecedentes de radioterapia en dosis altas en la región pélvica.

Cribado

No se recomienda un cribado del cáncer de útero en la mayoría de las mujeres porque las posibilidades de padecer la enfermedad son bastante bajas. No obstante, en las mujeres con síndrome de Lynch (síndrome de cáncer colorrectal no polipósico hereditario) se recomienda una biopsia de endometrio anual a partir de los 35 años. Las mujeres con un riesgo “normal” de cáncer de útero deben prestar atención a su cuerpo, conocer los síntomas y aprender a reducir las posibilidades de padecer ciertos cánceres ginecológicos.

 

DIAGNOSTICAR

Ha de realizarse una biopsia de endometrio cuando una mujer experimenta síntomas de cáncer de útero. Se introduce un tubo fino y flexible por el cuello uterino hasta el útero. Con aspiración, se extrae una pequeña cantidad de tejido endometrial a través del tubo. Un anatomopatólogo examina el tejido al microscopio para buscar células anómalas y confirma el diagnóstico de cáncer de endometrio.

Cuando la biopsia de endometrio no proporciona una cantidad suficiente de tejido o cuando el diagnóstico de cáncer no es seguro, puede realizarse una dilatación con legrado (D-L). Este procedimiento quirúrgico supone la dilatación del cuello uterino con una serie de cilindros metálicos cada vez mayores y la introducción posterior de un instrumento (legra) para raspar células de la pared uterina. La D-L dura cerca de una hora y normalmente se realiza en régimen ambulatorio bajo anestesia general.

La histeroscopia es una prueba diagnóstica que se utiliza para ayudar a localizar adherencias, crecimientos anormales y otros problemas intrauterinos. Se introduce un tubo delgado, similar a un telescopio, con una luz (histeroscopio) en el útero por la vagina, lo que permite que el médico vea el interior del útero y las aberturas a las trompas de Falopio.

Cuando la histeroscopia se combina con una intervención quirúrgica, se introducen pequeños instrumentos a través del histeroscopio. La histeroscopia puede efectuarse junto con una D-L. Este procedimiento puede realizarse con anestesia local, regional o general en función de si se practican otros procedimientos al mismo tiempo.

Estadificación

La estadificación se utiliza para determinar lo avanzado que está el cáncer y para medir la progresión de la enfermedad. En el proceso de estadificación se utilizan determinados procedimientos. Normalmente se practicará una histerectomía con salpingoovariectomía bilateral (extirpación del útero, los ovarios y las trompas de Falopio) y una disección de los ganglios linfáticos pélvicos para determinar hasta dónde se ha diseminado el cáncer. Tras revisar los resultados de las pruebas, el médico le dirá el estadio del cáncer y le explicará cuáles son las mejores opciones de tratamiento.

 

El cáncer de endometrio se estadifica del modo siguiente:

Los tumores en estadio I se acompañan de una supervivencia a los cinco años del 90%-95%:

  • Estadio IA: tumor limitado al endometrio (revestimiento del útero)
  • Estadio IB: invade la mitad interna del miometrio (pared muscular del útero)
  • Estadio IC: se disemina a la mitad externa del miometrio

Los tumores en estadio II se acompañan de una supervivencia a los cinco años del 75%:

  • Estadio IIA: afectación exclusiva de las glándulas cervicales
  • Estadio IIB: el tumor invade el tejido conjuntivo cervical

Los tumores en estadio III se acompañan de una supervivencia a los cinco años del 60%:

  • Estadio IIIA: el tumor se extiende a la capa más externa del útero, el tejido situado inmediatamente fuera del útero o el peritoneo (membrana que reviste la cavidad abdominal)
  • Estadio IIIB: se disemina a la vagina
  • Estadio IIIC: se disemina a los ganglios linfáticos próximos al útero

Los tumores en estadio IV se acompañan de una supervivencia a los cinco años del 15%-26%:

  • Estadio IVA: el tumor invade la pared de la vejiga o el intestino
  • Estadio IVB: se disemina más allá de la pelvis, incluidos los ganglios linfáticos del abdomen o la ingle

TRATAR

Cirugía

La intervención quirúrgica primaria para tratar el cáncer de útero es una histerectomía total con salpingoovariectomía bilateral. Se extirpa el útero junto con ambos ovarios y las trompas de Falopio y, en ocasiones, los ganglios linfáticos pélvicos. En una histerectomía radical se extirpa el útero, cuello uterino, tejido circundante, porción superior de la vagina y, habitualmente, los ganglios linfáticos pélvicos. Una histerectomía se puede realizar a través del abdomen o la vagina, en función de los antecedentes médicos y la salud general de la paciente.

En algunas pacientes con cáncer de útero se practica una linfadenectomía, o disección de los ganglios linfáticos. Se extirpan los ganglios linfáticos de la zona pélvica y se analiza la presencia de células cancerosas, lo que ayuda a los médicos a determinar el estadio exacto y el grado del cáncer. Esta intervención puede practicarse como parte de una histerectomía. El procedimiento puede realizarse a través de una incisión abdominal o por laparoscopia.

Radioterapia

La radioterapia puede emplearse para tratar el cáncer de útero después de una histerectomía o como tratamiento primario cuando la cirugía no es una opción. Dependiendo del estadio y el grado del cáncer, también puede utilizarse radioterapia en diferentes momentos del tratamiento.

Hay dos tipos de radioterapia y, en algunos casos de cáncer de útero, se aplican ambos tipos.

La radioterapia externa consta de una serie de haces radiactivos dirigidos exactamente contra el tumor desde el exterior del cuerpo. La radioterapia modulada por la intensidad y la terapia protónica son ejemplos de radioterapia externa. Las pacientes generalmente reciben tratamiento ambulatorio diario, cinco días a la semana, durante cuatro a seis semanas, según el plan de tratamiento.

La braquiterapia consiste en la introducción de diminutas semillas radiactivas por la vagina hasta el útero, donde se encuentran localizadas las células cancerosas. Estas semillas se dejan colocadas durante dos o tres días y se retiran a continuación. En función del cáncer, pueden ser necesarios varios tratamientos. Dado que la braquiterapia aplica radiación en una zona localizada, existe un efecto escaso sobre las estructuras adyacentes, como la vejiga o el recto.

Tratamiento hormonal

La presencia de algunas hormonas puede hacer que crezcan determinados cánceres. Cuando las pruebas indican que las células cancerosas tienen receptores a los que se unen las hormonas, pueden utilizarse fármacos para reducir la producción de hormonas o impedir que actúen. En el tratamiento hormonal se emplean fármacos similares a la progesterona, denominados progestágenos, para retrasar el crecimiento de las células cancerosas.

Ensayos clínicos

Siempre se están evaluando nuevos tratamientos en ensayos clínicos y algunas mujeres con cáncer de endometrio quizá deseen valorar si participan en uno de estos estudios de investigación. Se trata de estudios encaminados a mejorar los tratamientos actuales contra el cáncer u obtener información sobre tratamientos nuevos. Haga una búsqueda en la base de datos de ensayos clínicos del MD Anderson para obtener una lista actualizada de los ensayos clínicos sobre el cáncer de endometrio que estamos llevando a cabo.

VIVIR

El cáncer es un recorrido que ninguna persona tiene por qué hacer sola. Hay muchas formas de apoyo que le ayudarán en cada una de las etapas del cáncer: diagnóstico, tratamiento y supervivencia. Independientemente de que se reúna con otros supervivientes de cáncer como usted o de que utilice terapias complementarias o mecanismos de afrontamiento individuales, ha de saber que cuenta con apoyo disponible en distintas formas. A continuación se indican tan solo algunas formas de encontrar ayuda y esperanza.

Grupos de apoyo

La reunión con otros pacientes con cáncer en un grupo de apoyo es una herramienta de afrontamiento útil. Los grupos de apoyo suelen estar centrados en una única enfermedad o tema, como supervivientes de un cáncer de mama o personas que afrontan los efectos secundarios cruciales del cáncer o su tratamiento. Estos grupos permiten que los participantes conozcan a otras personas como ellos y se den fuerza entre sí. La mayoría de las principales ciudades y hospitales oncológicos ofrecen grupos de apoyo que se reúnen de forma semanal o mensual. También existen docenas de sitios web de apoyo por Internet o listas de mensajes para quienes no tengan acceso a una reunión tradicional.

Terapias complementarias

Las terapias complementarias se utilizan junto con el tratamiento del cáncer en un intento de reducir los efectos secundarios del tratamiento, aliviar la depresión y la ansiedad y ayudar a que los pacientes con cáncer se quiten de la cabeza los aspectos negativos de su situación. Entre las terapias complementarias figuran ejercicios mente-cuerpo como yoga, Tai Chi y Qi gong, visualización o imágenes guiadas, uso del arte o la música como terapia, autoexpresión personal y medicina oriental tradicional, como la acupuntura.

Actividad física

El hecho de mantenerse físicamente activo en la medida de lo posible durante el tratamiento del cáncer tiene muchos efectos beneficiosos positivos. La actividad física estimula la liberación de endorfinas, unas hormonas que contribuyen a elevar el estado de ánimo, así como a disminuir la sensación de cansancio.

Los ejercicios para pacientes con cáncer varían entre estiramientos sencillos que se hacen en la cama o en un sillón y otras actividades más activas, como caminar o hacer labores de jardinería ligeras. No obstante, es importante que no haga demasiado esfuerzo. Hable con su médico antes de iniciar una actividad física para cerciorarse de que se encuentra apto para ello.

Diarios y blogs

Muchas personas consideran útil llevar un diario de su experiencia con el tratamiento del cáncer. Puede ser tan sencillo como anotar los síntomas y efectos secundarios en un cuaderno o bien puede incluir emociones y opiniones personales acerca de lo que están experimentando. Los diarios pueden ser privados o bien compartirse con los seres queridos e incluso con desconocidos.

Cada vez más, la gente recurre a Internet para compartir su “recorrido por el cáncer” con el mundo en general y para buscar otras personas con experiencias similares. Muchos pacientes con cáncer han comenzado sus propios “blogs” para divulgar su lucha contra el cáncer. Twitter, una tecnología de miniblogs que limita las entradas a 140 caracteres, también ha resultado una herramienta útil para que los pacientes con cáncer mantengan actualizados a sus amigos y contacten con otras personas.

Eventos

14-16 Marzo 2012
Contacto: Secretaria Técnica: Laura Flores E-mail: laura.flores@totalteam.es Teléfono: +34 91 320 26 74 Ficha de información (pdf) Formulario de inscripción (pdf) Programa  detallado (pdf)