Sarcoma de tejidos blandos

DESCRIPCIÓN Y TIPOS

Los sarcomas son un grupo amplio de tumores malignos que pueden aparecer casi en cualquier parte del organismo y afectan a personas jóvenes y ancianas por igual. Los sarcomas de tejidos blandos pueden originarse en todo tipo de tejidos blandos del organismo, incluidos nervios, grasa, músculo y vasos sanguíneos. Los sarcomas también pueden aparecer en prácticamente cualquier órgano, como pulmones, corazón, tubo digestivo, hígado, riñones y extremidades.

 

Más de la mitad de los sarcomas de tejidos blandos, alrededor del 60%, aparecen en los brazos y las piernas. Otros focos habituales de sarcoma son el tronco (20% de los casos), el abdomen (15%) y la región de la cabeza y el cuello. Si desea más información sobre los sarcomas que aparecen en el cartílago y el hueso, consulte Cáncer de hueso.

 

Tipos de sarcoma

 

Hay más de 30 tipos diferentes de sarcomas de tejidos blandos malignos. Pueden clasificarse simplemente según los tipos de células afectadas: grasa, músculo liso, músculo esquelético, tejido nervioso, articulaciones, vasos sanguíneos o linfáticos y tejido fibroso. También hay una categoría de sarcomas de tipo indeterminado o mixto. Algunos de los tipos más frecuentes de sarcomas son los siguientes:

 

El liposarcoma es una forma maligna de tejido adiposo y aparece más a menudo en las piernas (parte posterior de la rodilla y el muslo) o la región abdominal posterior. Los liposarcomas pueden ser de crecimiento lento o agresivos. La mayoría de los pacientes tienen edades comprendidas entre los 50 y 65 años.

 

El leiomiosarcoma es una forma maligna de músculo liso, que se encuentra en el revestimiento del aparato digestivo, el útero, los vasos sanguíneos, la piel y otros órganos. El abdomen, las extremidades y la región abdominal posterior son las localizaciones más frecuentes de los leiomiosarcomas, aunque también pueden verse afectados los órganos internos y los vasos sanguíneos.

 

El sarcoma pleomorfo y el histiocitoma fibroso maligno (HFM) aparecen en el tejido fibroso de los brazos y las piernas. Es una forma frecuente de sarcoma maligno en ancianos y tiende a diseminarse a zonas distantes del cuerpo, sobre todo los pulmones.

 

El rabdomiosarcoma tiene el aspecto de rabdomioblastos, células inmaduras que forman los músculos esqueléticos del cuerpo. Aparece en dos grupos de edad: niños menores de 5 años y adolescentes y personas de edad más avanzada.

 

La incidencia que presenta España es similar a la de los países occidentales desarrollados. El rabdomiosarcoma presenta  una incidencia del 8% de los tumores infantiles.

 

Dado que el rabdomiosarcoma puede ser un tumor de crecimiento muy rápido, su tratamiento inmediato es fundamental.

 

El fibrosarcoma se origina en el tejido fibroso presente en los extremos de los huesos largos de brazos y piernas y en el tronco. Los fibrosarcomas aparecen generalmente en adultos menores de 60 años, aunque lactantes y ancianos también pueden verse afectados.

 

Los sarcomas sinoviales están constituidos por células similares a las que revisten las articulaciones, aunque no parece que deriven de la membrana sinovial, que produce líquido para lubricar las articulaciones. Estos tumores suelen aparecer en las rodillas, los tobillos, las caderas y los hombros. Los adolescentes y adultos jóvenes son los que tienen más probabilidades de padecer sarcomas sinoviales, aunque pueden aparecer en etapas posteriores de la vida.

 

Los tumores del estroma gastrointestinal (TEGI) se producen en las células intersticiales de Cajal (CIC), que son células especiales que revisten las paredes del tubo digestivo. Estas células hacen que los músculos se contraigan para mover los alimentos y líquidos a lo largo del tubo digestivo. Más de la mitad de los TEGI se encuentran en el estómago, aunque también pueden surgir en el intestino delgado, esófago, colon y recto. La mayoría de los pacientes con TEGI tienen entre 50 y 70 años de edad.

 

Síntomas del sarcoma

 

Los sarcomas próximos a la superficie de la piel son fáciles de detectar, pero los ubicados en zonas más profundas del organismo pueden no ser evidentes hasta que crecen mucho. Tan solo la mitad de los sarcomas se detectan en fases iniciales antes de que se extiendan. Los síntomas del sarcoma comprenden:

  • Bulto nuevo
  • Bulto que parece estar aumentando de tamaño
  • Dolor abdominal (cuando el tumor es lo bastante grande como para afectar órganos próximos)
  • Sangre en las heces o vómitos
  • Anemia inexplicada
  • Dolor nuevo
  • Tras algún tipo de lesión

La presencia de uno o más de los síntomas citados no implica necesariamente que tenga un sarcoma de tejidos blandos. Sin embargo, es importante que consulte estos síntomas con su médico, ya que podrían indicar otros problemas de salud.

 

...Y EL MD ANDERSON

Todos los pacientes que acuden a nuestro centro para tratamiento son valorados en sesión clinica por un equipo multidisciplinar compuesto de: Traumatología y cirugía ortopédica,  Oncología Radioterápica, Oncología Médica, Radiodiagnóstico y  Anatomía Patológica.

Contamos con todos los medios técnicos diagnósticos, las mejores técnicas de tratamiento para valorar el tratamiento más adecuado para cada caso. Dependiendo del estadío en el que se presente la enfermedad, al paciente se le ofrecerán las diferentes alternativas terapéuticas para garantizar el mejor tratamiento posible con el mayor control de la enfermedad.

PREVENIR

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo de sarcomas de tejidos blandos figuran diversos trastornos genéticos hereditarios. Las personas con mutaciones genéticas responsables de la neurofibromatosis de tipo 1, el síndrome de Li-Fraumeni, el síndrome de Gardner y el retinoblastoma hereditario corren un mayor riesgo de padecer sarcomas. Otros factores de riesgo son las personas con ganglios linfáticos lesionados o extirpados durante tratamientos antineoplásicos previos y la exposición prolongada al cloruro de vinilo (utilizado para fabricar plásticos). Aunque la radioterapia precoz puede ser un factor de riesgo, tan solo es responsable de cerca del 5% de los casos de sarcoma.

 

Pruebas de cribado

 

Por ahora, no es posible prevenir la aparición de un sarcoma de tejidos blandos y no existen pruebas para detectar células sarcomatosas antes de que empiecen a crecer.

 

DIAGNOSTICAR

Los sarcomas de tejidos blandos pueden ser difíciles de clasificar y el único modo de obtener un diagnóstico exacto consiste en una biopsia. Se obtiene una muestra de la sospecha de tumor con una aguja (o con un bisturí si el tumor se encuentra cerca de la superficie) y se inspecciona al microscopio. Normalmente se obtienen imágenes de TC o radiografías después del diagnóstico para determinar el tamaño y la localización del tumor.

TRATAR

La cirugía es el tratamiento más común de los sarcomas de tejidos blandos. Los avances en las técnicas quirúrgicas de conservación de miembros han reducido considerablemente la necesidad de amputaciones. Tan solo el 5% de los pacientes con sarcomas perderá un miembro por la enfermedad.

 

La radioterapia como tratamiento aislado de un sarcoma no es frecuente y es posible que solo se utilice en pacientes que no están suficientemente sanos como para someterse a cirugía o para aliviar el dolor y otros síntomas de la enfermedad. En algunos casos se emplea radioterapia antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor. La radioterapia externa no representa una opción para los pacientes con sarcoma recurrente que han recibido radioterapia con anterioridad.

En esta patología se emplean la siguiente tecnología y tipos de Radioterapia:

 

La quimioterapia puede utilizarse como tratamiento primario del sarcoma o en combinación con cirugía o radioterapia. El tratamiento de los sarcomas de tejidos blandos suele requerir una combinación de dos o más quimioterápicos.

VIVIR

El cáncer es un recorrido que ninguna persona tiene por qué hacer sola. Hay muchas formas de apoyo que le ayudarán en cada una de las etapas del cáncer: diagnóstico, tratamiento y supervivencia. Independientemente de que se reúna con otros supervivientes de cáncer como usted o de que utilice terapias complementarias o mecanismos de afrontamiento individuales, ha de saber que cuenta con apoyo disponible en distintas formas. A continuación se indican tan solo algunas formas de encontrar ayuda y esperanza.

Grupos de apoyo

 

La reunión con otros pacientes con cáncer en un grupo de apoyo es una herramienta de afrontamiento útil. Los grupos de apoyo suelen estar centrados en una única enfermedad o tema, como supervivientes de un cáncer de mama o personas que afrontan los efectos secundarios cruciales del cáncer o su tratamiento. Estos grupos permiten que los participantes conozcan a otras personas como ellos y se den fuerza entre sí. La mayoría de las principales ciudades y hospitales oncológicos ofrecen grupos de apoyo que se reúnen de forma semanal o mensual. También existen docenas de sitios web de apoyo por Internet o listas de mensajes para quienes no tengan acceso a una reunión tradicional.

 

Terapias complementarias

 

Las terapias complementarias se utilizan junto con el tratamiento del cáncer en un intento de reducir los efectos secundarios del tratamiento, aliviar la depresión y la ansiedad y ayudar a que los pacientes con cáncer se quiten de la cabeza los aspectos negativos de su situación. Entre las terapias complementarias figuran ejercicios mente-cuerpo como yoga, Tai Chi y Qi gong, visualización o imágenes guiadas, uso del arte o la música como terapia, autoexpresión personal y medicina oriental tradicional, como la acupuntura.

 

Actividad física

 

El hecho de mantenerse físicamente activo en la medida de lo posible durante el tratamiento del cáncer tiene muchos efectos beneficiosos positivos. La actividad física estimula la liberación de endorfinas, unas hormonas que contribuyen a elevar el estado de ánimo, así como a disminuir la sensación de cansancio.

 

Los ejercicios para pacientes con cáncer varían entre estiramientos sencillos que se hacen en la cama o en un sillón y otras actividades más activas, como caminar o hacer labores de jardinería ligeras. No obstante, es importante que no haga demasiado esfuerzo. Hable con su médico antes de iniciar una actividad física para cerciorarse de que se encuentra apto para ello.

 

Diarios y blogs

 

Muchas personas consideran útil llevar un diario de su experiencia con el tratamiento del cáncer. Puede ser tan sencillo como anotar los síntomas y efectos secundarios en un cuaderno o bien puede incluir emociones y opiniones personales acerca de lo que están experimentando. Los diarios pueden ser privados o bien compartirse con los seres queridos e incluso con desconocidos.

 

Cada vez más, la gente recurre a Internet para compartir su “recorrido por el cáncer” con el mundo en general y para buscar otras personas con experiencias similares. Muchos pacientes con cáncer han comenzado sus propios “blogs” para divulgar su lucha contra el cáncer. Twitter, una tecnología de miniblogs que limita las entradas a 140 caracteres, también ha resultado una herramienta útil para que los pacientes con cáncer mantengan actualizados a sus amigos y contacten con otras personas.

 

Eventos

21-22 Junio 2012
Goals The program is designed to cover the pathobiology of a wide spectrum of neoplastic disorders with emphasis on innovative diagnostic tools. The conference will focus on molecular mechanism for malignant transformation and classification of neoplasms, with particular emphasis on the...