Alimentación y nutrición para la prevención del cáncer

Usted puede reducir significativamente el riesgo de padecer cáncer eligiendo alimentos más sanos. De hecho, algunos alimentos pueden incluso ayudarle a protegerse frente a ciertos tipos de cáncer. Una alimentación saludable basada en plantas (frutas, hortalizas, cereales integrales y legumbres) y la actividad física constituyen el mejor seguro para reducir el riesgo de cáncer, así como de enfermedades cardíacas y diabetes.

Consejos para una alimentación sana

Coma entre cinco y nueve raciones de frutas y verduras. Es más fácil de lo que piensa; intente incluir una o dos raciones en cada comida y tentempié. Sugerencias:

  • Añada verduras ralladas a la salsa de la pasta y a los guisos
  • Tenga a mano hortalizas cortadas en dados para tomar como tentempié
  • Prepare batidos con leche desnatada, fruta y hielo

Siga una dieta pobre en grasas. Las dietas ricas en grasa se asocian a cáncer colorrectal, de próstata y de endometrio.

Coma productos lácteos desnatados o con poca grasa todos los días. El calcio que se encuentra en los productos no lácteos y pobres en grasa puede ofrecer protección contra el cáncer colorrectal.

Beba alcohol con moderación. El consumo de alcohol se ha relacionado con el cáncer de colon, de mama y de hígado, y combinado con el tabaquismo, aumenta enormemente el riesgo de cáncer de cabeza y cuello.

Una dieta sana mejora la salud y disminuye el riesgo de padecer enfermedades. Los adultos con sobrepeso tienen un mayor riesgo de cáncer de colon, endometrio, mama (tras la menopausia), esófago, páncreas y riñón.

Evitar tener exceso de peso y hacer suficiente ejercicio, ya que reduce los factores de riesgo de cáncer.