Afectación Neurológica por Quimioterapia

La Afectación Neurológica por Quimioterapia, conocido formalmente como disfunción cognitiva, es un síntoma notificado por muchos pacientes con cáncer. Esta afectación, o dificultad para procesar eficazmente la información, es un trastorno legítimo y diagnosticable que puede ser provocado por la quimioterapia, por el propio cáncer o por enfermedades secundarias, como la anemia.

Informe a su médico si presenta alteraciones del pensamiento. Quizá le envíe a un neuropsicólogo.

 

Síntomas

  • Dificultad para concentrarse en una única tarea
  • Problemas con la memoria a corto plazo; olvido de los detalles de acontecimientos recientes
  • Sentirse mentalmente “más lento” de lo habitual
  • Confundir fechas y citas
  • Extraviar objetos
  • Titubear para encontrar la palabra o frase correcta

 

Estos síntomas generalmente irán desapareciendo una vez finalice la quimioterapia, pero cada paciente es diferente. Algunos pacientes tardan un año o más después del tratamiento en sentirse normales de nuevo; otros nunca llegan a recuperar una función cognitiva plena.

 

Tratamiento

En la actualidad no existen demasiados tratamientos, aunque algunos pacientes encuentran alivio en el uso de estimulantes, que se utilizan habitualmente para tratar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Estos estimulantes pueden ayudar a mejorar la atención, la concentración y la resistencia en los pacientes con cáncer.

Las personas pueden utilizar las siguientes estrategias de afrontamiento para reducir al mínimo los efectos del cerebro de quimioterapia:

 

Ejercicio: incluso cinco minutos de actividad leve o moderada pueden mejorar la función mental.

 

Ayudas de memoria: uso de un cuaderno, planificador o lista para registrar las cosas según vienen a la mente. También puede tener a mano una pequeña grabadora.

 

Tratamiento del cansancio y los trastornos del sueño: estas afecciones pueden empeorar los síntomas del cerebro de quimioterapia.

 

Tratamiento de la depresión y la ansiedad: aliviar el estrés y elevar el estado de ánimo pueden aliviar los síntomas del cerebro de quimioterapia.

 

Reducir al mínimo las distracciones: Un entorno más insonorizado, como una oficina o un despacho en una ubicación diferente, puede disminuir las distracciones y mejorar la concentración en el lugar de trabajo.