Control de la Diabetes

Hay dos tipos de diabetes.

 

El tipo 1 (conocida antiguamente como diabetes "juvenil") aparece cuando el páncreas no sintetiza insulina o cuando produce una cantidad insignificante para manejar el azúcar de la sangre. La diabetes de tipo 1, que afecta normalmente a personas menores de 30 años pero que puede aparecer a cualquier edad, solo puede tratarse con insulina.

 

El tipo 2 (a veces denominada diabetes "del adulto") aparece cuando el páncreas produce insulina, pero el organismo se ha hecho resistente a ella. La obesidad es una de las causas principales de resistencia a la insulina. Los adipocitos se estiran literalmente y pierden sus receptores de insulina, por lo que no pueden absorber el azúcar de la sangre. La diabetes de tipo 2 puede controlarse con una alimentación saludable, ejercicio regular (al menos 5-7 días a la semana) y antidiabéticos orales o insulina en caso necesario.

 

Diabetes y cáncer

Determinados tipos de cáncer aumentan el riesgo de padecer diabetes de tipo 1 y 2, entre ellos los de páncreas, hígado y colorrectal. Sin embargo, la relación entre cáncer y diabetes aún es objeto de estudio por los investigadores.

Aunque los tratamientos contra el cáncer no causan diabetes, la hiperglucemia debe tratarse de forma intensiva durante el tratamiento. La radioterapia, los esteroides y algunos quimioterápicos pueden hacer que se eleven las cifras de azúcar en la sangre (glucemia).

En los pacientes oncológicos con diabetes preexistente, el médico quizá tenga que complementar la insulina habitual con una insulina de acción rápida para normalizar las concentraciones. En los pacientes sin diabetes preexistente, la hiperglucemia se trata con un régimen de insulina “móvil”, comenzando con dosis mayores y reduciéndolas posteriormente a medida que se normalizan las cifras de glucemia.