Posibles efectos secundarios del tratamiento del cáncer

Cansancio

El cansancio es el síntoma más frecuente de los supervivientes con cáncer. El cansancio relacionado con el cáncer es una consecuencia del cáncer, de su tratamiento y de los efectos secundarios del tratamiento. Los supervivientes se quejan a menudo de que no logran vencer el cansancio, por mucho que duerman. Si se siente cansado, hable con su médico acerca de las estrategias para superar el cansancio, como el ejercicio, las técnicas de relajación y la conservación de la energía.

Diabetes

Los esteroides utilizados para tratar algunos cánceres pueden aumentar la concentración sanguínea de glucosa (hiperglucemia) en algunos pacientes que no presentan diabetes. Aunque no está claro si estos pacientes desarrollarán diabetes, tienen un mayor riesgo de sufrir esta enfermedad porque sus concentraciones de glucosa pueden permanecer elevadas una vez concluido el tratamiento.

Cambios endocrinos

Los varones y las mujeres que reciben tratamientos oncológicos diseñados para suprimir las hormonas sexuales que muchos cánceres necesitan  para crecer pueden presentar los siguientes efectos secundarios:

  • Disminución del apetito sexual
  • Pérdida de memoria
  • Anemia
  • Reducción de la masa muscular
  • Depresión
  • Aumento de peso
  • Caída del vello corporal

Hipotiroidismo

Los supervivientes con enfermedad de Hodgkin que han  recibido radioterapia sufren a menudo hipotiroidismo, una enfermedad en la que hay una insuficiencia de hormona tiroidea. Los síntomas son aumento de peso, estreñimiento, sequedad de piel y sensibilidad al frío. El hipotiroidismo puede tratarse con medicación.

Incontinencia

La extirpación de la próstata o la vejiga aumenta las posibilidades de presentar incontinencia o pérdidas de orina con  la tos, los estornudos o los esfuerzos. Los supervivientes que se someten a una reconstrucción de la vejiga pueden  recuperar cierto control de la vejiga mediante ejercicios especiales, pero la incontinencia durante el sueño es inevitable.

Infertilidad

La quimioterapia o la radioterapia pueden causar infertilidad en ambos sexos. En las mujeres, la quimioterapia con alquilantes como la ciclofosfamida puede dañar los ovarios, lo que da lugar a irregularidades o ausencia del periodo menstrual.

Los varones con cáncer colorrectal o genitourinario que han recibido quimioterapia y radioterapia tienen un mayor riesgo de infertilidad. Los fármacos de quimioterapia que afectan a la fertilidad masculina comprenden alquilantes y metilantes, alcaloides de la vinca, antimetabolitos y platino.

Problemas de aprendizaje y memoria

Muchos pacientes con cáncer tienen problemas de aprendizaje y memoria durante el tratamiento e inmediatamente después. Los investigadores también han descubierto que el propio cáncer puede afectar al aprendizaje verbal y a las funciones de la memoria. La buena noticia es que la pérdida de memoria es un efecto secundario que mejora en los supervivientes a largo plazo. Los problemas cognitivos derivados de la quimioterapia se denominan "Afectación Neurológica por quimioterapia".

Linfedema

El linfedema se produce cuando los ganglios linfáticos de la axila resultan dañados por la radioterapia o son extirpados quirúrgicamente como parte del tratamiento del cáncer de mama. La linfa se acumula en los tejidos, causando inflamación dolorosa y limitando la función del brazo. Se calcula que el 12-25% de las pacientes con cáncer de mama desarrollan linfedema, casi siempre durante el primer año después del tratamiento. Sin embargo, también puede producirse muchos años después.

Neuropatía

Uno de los efectos secundarios más complicados del tratamiento es la neuropatía, un hormigueo o escozor en las manos y los pies debido a una lesión nerviosa. La neuropatía puede estar provocada por la radioterapia, la cirugía y los fármacos de quimioterapia, como taxanos, platino, vincristina y talidomida. Se cree en general que la neuropatía es irreversible y puede progresar.

Osteoporosis

La pérdida de hueso es un efecto secundario habitual en los supervivientes con linfoma, leucemia o cáncer de mama o próstata. La osteoporosis puede estar causada por el propio cáncer, por medicamentos del tipo de la cortisona, por la menopausia inducida por el tratamiento, por la presencia de células cancerosas en la médula ósea y por los tratamientos que afectan a la testosterona, que es esencial para la salud ósea.

Dolor

El dolor puede ser un efecto secundario del tratamiento o del propio cáncer. Aunque el control del dolor en los pacientes sometidos a tratamiento oncológico activo ha mejorado notablemente en los últimos años, se sabe poco sobre el dolor a largo plazo en los supervivientes sin enfermedad, que puede ser intenso y afectar a la calidad de vida.

Disfunción sexual

La disfunción eréctil es un efecto secundario frecuente del tratamiento del cáncer de próstata. Un número considerable de varones refieren insatisfacción con su función sexual después del tratamiento oncológico.

La menopausia precoz en las supervivientes de cáncer puede afectar a la función sexual. Ciertos síntomas, como sofocos, dolor articular, dolor de cabeza, cambios del estado anímico y sequedad vaginal, pueden afectar al deseo sexual. Dado que se desaconseja el uso de tratamiento hormonal sustitutivo en las mujeres con cánceres con receptores de estrógenos, sus opciones para el alivio de los síntomas menopáusicos son escasas.

Xerostomía

La xerostomía (sequedad de boca) es frecuente en los pacientes con cáncer de cabeza y cuello porque las glándulas salivales son sensibles a los daños de la radiación. La xerostomía causa dificultades para tragar, dormir y hablar, y se asocia a pérdida del apetito debido a la alteración del gusto.

Efectos secundarios a largo plazo

Muchos supervivientes de cáncer se enfrentan a algunos de estos efectos secundarios físicos tardíos o a largo plazo.

Recidiva del cáncer o cánceres secundarios

Todos los pacientes con cáncer viven con la posibilidad de que el cáncer reaparezca o se extienda (metástasis). Algunos pacientes también pueden presentar cánceres secundarios, algunos de los cuales son el resultado de los tratamientos utilizados para el cáncer original.

Envejecimiento prematuro

Los pacientes con cáncer tratados con determinados quimioterápicos y radioterapia pueden presentar dolencias típicas de los ancianos. Uno de los efectos secundarios a largo plazo más frecuentes en las mujeres es la menopausia precoz, que además aumenta el riesgo de osteoporosis. Los efectos del tratamiento oncológico en los varones son osteoporosis, incontinencia, infertilidad y disfunción eréctil o impotencia.

Lesión orgánica

Algunos tipos de tratamientos contra el cáncer pueden envejecer o dañar órganos vitales, causando problemas de salud a largo plazo. Tales problemas a veces solo se ponen de manifiesto a medida que el superviviente envejece o desarrolla otras enfermedades años después del tratamiento. Se sabe que algunos fármacos quimioterápicos son tóxicos para el corazón, como por ejemplo, Herceptin y doxorubicina.