Salud y bienestar después del tratamiento oncológico

Repercusiones sociales y emocionales del cáncer

Además de los efectos físicos del cáncer, los supervivientes experimentan consecuencias psicológicas, emocionales y espirituales. Muchas de ellas afectan a la calidad de vida y pueden manifestarse muchos años después del tratamiento. He aquí algunos de los problemas más frecuentes que deben afrontar los supervivientes de cáncer:

Temor a la recidiva

Muchos supervivientes viven con miedo a que el cáncer reaparezca en algún momento. En algunos casos, un acontecimiento importante, como el aniversario del diagnóstico o el final del tratamiento con el oncólogo, puede desencadenar estos sentimientos. El miedo puede ser bueno si le anima a hablar de sus cambios de salud con su médico, pero también puede provocar una preocupación innecesaria. El conocimiento de su propio cuerpo le ayudará a distinguir entre los cambios normales y los síntomas más graves.

Duelo

El duelo es el resultado natural de una pérdida. En el cáncer, las pérdidas se refieren a la salud, el deseo sexual, la fertilidad y la independencia física. Para superar su duelo, es importante que experimente todos estos sentimientos. Los grupos de apoyo y la asistencia psicológica podrán ayudarle a enfrentarse a estos problemas.

Depresión

Se calcula que el 70% de los supervivientes de cáncer presentan depresión en algún momento. La depresión puede ser difícil de diagnosticar en los supervivientes de cáncer, ya que los síntomas son muy similares a los efectos secundarios del tratamiento oncológico, como pérdida de peso, cansancio, insomnio e incapacidad para concentrarse. En un estudio de seguimiento de 10 años se ha constatado que los síntomas de la depresión se asocian a una supervivencia más corta, por lo que es fundamental que solicite tratamiento para la depresión.

Imagen corporal y autoestima

Los supervivientes de cáncer que han sufrido amputaciones, desfiguración y pérdida de órganos como el colon o la vejiga a menudo tienen que superar sus problemas a la hora de relacionarse con ellos mismos y con los demás. Una imagen corporal negativa y una baja autoestima pueden afectar a la capacidad del superviviente para mantener relaciones íntimas con su pareja, lo que tendrá consecuencias importantes en su calidad de vida. Es esencial una buena comunicación para conservar o recuperar la intimidad después de un cáncer. Consulte al médico si persisten los problemas.

Espiritualidad

Muchos supervivientes sienten que la vida cobra un nuevo sentido después del cáncer y renuevan su compromiso con determinadas prácticas espirituales o una religión organizada. Las investigaciones indican que la espiritualidad  mejora la calidad de vida gracias a una sólida red de apoyo social.

Culpa del superviviente

Algunas personas se sienten culpables por sobrevivir al cáncer cuando otras no lo consiguen. Quizá se pregunte “¿Por qué yo?” o vuelva a evaluar sus metas y sus ambiciones en la vida. Si tiene un sentimiento de culpa prolongado, un psicoterapeuta, un miembro del clero o un grupo de apoyo pueden ayudarle a expresar sus sentimientos.

Relaciones

Posiblemente el mayor reto al que se enfrentan los supervivientes de cáncer sea el modo en que los demás reaccionan a su enfermedad. Los amigos, los compañeros de trabajo y los familiares pueden sentirse incómodos a la hora de hablar sobre el diagnóstico de cáncer. Pueden quedarse callados, evitarle o fingir que no ha pasado nada. Es posible que otros utilicen el humor para intentar distraerle y que no piense en su situación, en lugar de ofrecerse para hablar de sus problemas. El cáncer puede ser una enfermedad duradera, por lo que es fundamental superar las barreras de comunicación.

Vida social y laboral

La reintegración social y profesional puede ir acompañada de muchos temores: preocupación por estar expuesto a un mayor riesgo de infección, ausencia de energía suficiente para llegar al final de la jornada laboral y ansiedad por no ser capaz de pensar con claridad debido a la denominada “Afectación Neurológica por quimioterapia” o pérdida de memoria. Tras haber superado una situación de vida o muerte, muchos supervivientes de un cáncer se sienten apartados de las personas que no han vivido esa misma experiencia y recurren a otros supervivientes en busca de apoyo y amistad.

Es posible que sea reacio a revelar a sus jefes y compañeros que está recibiendo tratamiento oncológico por temor a ser tratado de forma diferente o incluso a perder su trabajo y su seguro médico. Esto crea una atmósfera de incertidumbre que contribuye al estrés emocional. De nuevo, una comunicación sincera con sus colegas le ayudará a superar estos sentimientos.