Cada año se diagnostican 5.000 nuevos casos de linfoma en nuestro país

Noviembre 08, 2011
La confusión de los síntomas del cáncer linfático con una posible infección ralentiza el diagnóstico. Los expertos recomiendan asistir a centros especializados para una detección certera y precoz de la enfermedad.

 

Los tumores hematológicos ocupan aproximadamente entre el 15% y el 20% de todos los cánceres. De ellos, los linfomas son los más habituales, caracterizados por el desarrollo del tumor en los ganglios del sistema linfoide sin afectar a la sangre periférica. Solo en nuestro país, cada año se diagnostican 5.000 nuevos casos.

La principal razón del aumento de esta enfermedad, que según las estadísticas supone una incidencia anual de 3x100.000 habitantes en España, radica en el progresivo envejecimiento de la población y en la incidencia de los especialistas sobre la importancia del diagnóstico precoz.

Puesto que el principal síntoma del cáncer linfático es la aparición de un simple bulto (adenopatía), la detección de un linfoma puede retrasarse de forma considerable debido a que la primera causa en la que se piensa ante una inflamación de los ganglios linfáticos es una infección y no un cáncer. Por esta razón, los expertos insisten en la necesidad de asistir a centros especializados para una detección certera y precoz de la enfermedad. De hecho, el diagnóstico de este tipo de cáncer ha avanzado mucho en los últimos años y cada vez más los centros especializados emplean estudios genéticos y moleculares de los tumores, que ayudan a determinar el tipo de linfoma con más precisión y a seleccionar un tratamiento adaptado a cada paciente.