El cáncer es una familia grande y compleja de enfermedades que pueden afectar a cada uno de los órganos y tejidos del cuerpo. El cáncer es la segunda causa de mortalidad mundial, superado sólo por las enfermedades del corazón.
Todos los años se diagnostican más de 1.2 millones de nuevos casos, la mitad de ellos afectan al pulmón, próstata, mama, colon y recto. El cáncer se puede presentar en cualquier edad, a pesar de que es más común en las personas mayores de 50 años.
Las células de nuestro cuerpo se dividen y multiplican constantemente para reemplazar a las células viejas y dañadas. Cuando esta división y crecimiento tiene lugar de forma descontrolada puede dar lugar a la formación de exceso de tejido, que es lo que conocemos como tumor. En la mayoría de los casos los tumores son benignos, no son cánceres. Los tumores benignos no tienen capacidad para invadir o destruir otros órganos o tejidos, y a pesar de que pueden causar algunos problemas debido a su tamaño y ubicación, no amenazan la vida.
Cuando estas células además de crecer sin control sufren nuevas alteraciones y adquieren la facultad de invadir tejidos y o órganos de alrededor (infiltración) y de trasladarse y proliferar en otras partes del organismo (metástasis), se denomina tumor maligno, que es a lo que llamamos cáncer.
Las tasas de supervivencia al cáncer, han mejorado en los últimos años. Una mayor concienciación de la población ha dado como resultado que cada vez más personas se sometan a estudios de detección precoz del cáncer y que adopten estilos de vida más saludables para reducir sus riesgos.
No existe una sola causa, sino un grupo de factores cuyos efectos actúan sinérgicamente y predisponen al cáncer.
La gran mayoría de los cánceres –alrededor del 80%- son debidos a factores externos. El hombre se mantiene en estrecha relación con el ambiente que lo rodea, y éste influye en hombre pudiendo causar mutaciones genéticas. En realidad, muchos cánceres son evitables porque la mayoría de estos factores pueden controlarse eligiendo estilos de vida saludable.
Las causas ambientales del cáncer incluyen:
- Edad: el cáncer es más común entre gente mayor de 50 años.
- Dieta: las dietas con alto contenido de grasa y colesterol son factores de riesgo comprobados en varios tipos de cáncer, particularmente el de colon.
- Obesidad: a pesar de que no se ha establecido un enlace claro, la investigación indica que la obesidad puede ser un factor contribuyente en algunos cánceres.
- Los cigarrillos aumentan considerablemente el riesgo de cáncer del pulmón, aún entre los no fumadores que son forzados a inhalar el humo de otros fumadores. Otros productos que contienen tabaco, como fumar en pipa, están vinculados con los cánceres de la boca, lengua y garganta.
- La exposición prolongada a productos químicos como el amianto (asbesto), radón y benceno.
- La exposición a altos niveles de radiación.
- Los nocivos rayos ultravioletas del sol están vinculados directamente con el melanoma y otras formas de cáncer de la piel.
- Algunos virus, incluyendo el de la hepatitis B y C, los del papiloma humano (HPV, sigla en inglés) y el virus Epstein-Barr, que causa mononucleosis infecciosa, han sido asociados con un mayor riesgo de cáncer.
- Las enfermedades del sistema inmunitario, como el SIDA, pueden hacer que uno sea más susceptible a padecer ciertos cánceres.
- El otro 20% de los cánceres es hereditario. Esto significa que el gen anormal responsable del cáncer es transmitido de padres a hijos, representando un riesgo mayor para ese tipo de cáncer en todos los descendientes de la familia. Sin embargo, el hecho de que alguien tenga un gen que causa el cáncer no quiere decir que esa persona automáticamente vaya a desarrollar la enfermedad. Si hay sospechas sobre cáncer hereditario los familiares deberían considerar el solicitar asesoramiento y exámenes genéticos para determinar sus riesgos. Se recomiendan los exámenes de detección de cáncer con regularidad para las familias con alto riesgo; de esta manera, si el cáncer aparece, será diagnosticado en las fases iniciales cuando responde mejor al tratamiento.
Las señales de cáncer hereditario incluyen:
- Varios familiares con cáncer.
- Cánceres que ocurren antes de la edad habitual.
- Cánceres múltiples o bilaterales: por ejemplo, una persona con cáncer de mama que desarrolla también cáncer de ovario.
- Tipos de cánceres raros o inusuales.
- Orígenes étnicos: algunos cánceres son más comunes entre ciertos grupos de población.
Muchos tipos de cáncer no producen ningún síntoma claro ni causan dolor hasta que están muy avanzados. Debido a que los síntomas del cáncer en su fase inicial suelen ser sutiles, a menudo los síntomas son confundidos con otros de enfermedades menos importantes. Estas son algunas de las señales que nos pueden hacer pensar en el cáncer:
- Cambios en los hábitos de evacuación del intestino y la vejiga.
- Una herida que no cicatriza.
- Sangrados o secreciones inusuales.
- Engrosamiento o formación de un bulto en la mama o en cualquier otra parte del cuerpo.
- Indigestión o dificultad para tragar.
- Un cambio obvio en una verruga o lunar.
- Tos o afonía persistente.
¡No tenga miedo de hablar sobre síntomas inusuales con su médico! Se dispone de exámenes de diagnóstico para los cánceres más comunes. Con un diagnóstico precoz, sus posibilidades de sobrevivir el cáncer aumentan mucho.
Hay muchos y diferentes tipos de cáncer. Dependiendo de distintos factores como la ubicación, los tejidos y las células que los forman, el tipo de alteración que sufren estas células, se diagnosticará un cáncer u otro. Sin embargo, todos los cánceres se pueden clasificar dentro de una de estas grandes categorías:
- Carcinomas: son tumores que se originan en los tejidos que recubren los órganos del cuerpo. Cerca del 80% de todos los casos de cáncer son carcinomas.
- Sarcomas: son tumores que se originan en los tejidos conectivos como huesos, músculos, cartílagos, tejido fibroso o grasa.
- Leucemias: son cánceres de la sangre o de los órganos generadores de la sangre.
- Linfomas: afectan el sistema linfático, una red de vasos y ganglios que funciona como el filtro del cuerpo. El sistema linfático elimina el exceso de líquidos de los tejidos, forma y activa el sistema inmunológico (ayuda a combatir las infecciones). Existen más de 20 tipos diferentes de linfoma.
Existe una amplia variedad de métodos para el diagnóstico del cáncer. A medida que los investigadores aprenden más sobre los mecanismos del cáncer, se desarrollan nuevas herramientas de diagnóstico y se refinan los métodos existentes.
HISTORIA CLÍNICA
Cuando un paciente acude a consulta por alguna molestia o síntoma, el médico antes de realizar cualquier prueba, elabora una historia clínica. Ésta incluye los antecedentes familiares y personales del paciente y sus hábitos de vida.
La historia clínica, junto con la exploración física, permiten obtener una serie datos que hagan sospechar la existencia de un cáncer o de cualquier otro problema de salud.
ANALÍTICA
Análisis de sangre. Cuando, en un análisis de sangre, aparecen valores anormales, tanto por exceso como por defecto, es un claro indicio de que algo no está funcionado correctamente.
Otras pruebas son: Análisis de orina, análisis del líquido cefalorraquídeo (líquido que baña las estructuras nerviosas), análisis del líquido pleural (líquido contenido entre las dos capas de la pleura (membrana que envuelve los pulmones), análisis de heces, análisis del exudado nasofaríngeo (mucosidad existente en la parte posterior de las fosas nasales).
- Además, se pueden determinar los marcadores tumorales.
Los marcadores tumorales son sustancias que generalmente se determinan en sangre y cuya elevación por encima de lo normal se ha relacionado con la presencia de algunos tumores malignos. Por si solos, no permiten confirmar o descartar un diagnóstico de cáncer.
DIAGNÓSTICO POR IMAGEN
Se emplean varias técnicas para producir imágenes internas del cuerpo y sus estructuras. Los tipos de métodos con imágenes incluyen:
- Radiografías: son la forma más común que los médicos tienen para ver imágenes del interior del cuerpo. Los especialistas pueden descubrir áreas anormales que pueden indicar la presencia de cáncer.
- TAC (Tomografía Axial Computerizada) es una exploración de rayos X que produce imágenes detalladas de cortes axiales del cuerpo. En lugar de obtener una imagen como la radiografía convencional, la TAC obtiene múltiples imágenes al rotar alrededor del cuerpo.
- Resonancia Magnética (RM) es una técnica que permite la obtención de imágenes del interior del cuerpo, al someter a éste a un campo magnético. Posee la capacidad de diferenciar mejor que cualquier otra prueba de radiología, las distintas estructuras anatómicas. Permite estudiar especialmente los tejidos blandos.
- Ecografía: utiliza los ultrasonidos para obtener imágenes del interior del cuerpo. Los ultrasonidos, al atravesar las diferentes estructuras devuelven ecos de diferentes amplitudes según sean los órganos atravesados generando imágenes que permiten analizar su tamaño, forma, contenido, etc.
MEDICINA NUCLEAR
- Gammagrafía: Para su realización es necesario administrar al paciente unas sustancias radioactivas, que se llaman radioisótopos. Se usa para el estudio de diferentes partes del cuerpo, para lo que se utilizan diferentes tipos de isótopos (yodo para la gammagrafía tiroidea, tecnecio para la gammagrafía ósea, etc…). Estos compuestos se introducen en el cuerpo del paciente (por boca o por inyección intravenosa) y son captados por las células del órgano o tejido específico que se quiere estudiar. Tras esperar un tiempo determinado, según cada caso, el paciente se coloca ante un detector especial. La radioactividad se mide por medio de una cámara que capta las radiaciones y un complejo sistema informático produce un mapa del órgano o tejido estudiado. Esta imagen permite conocer si existe alguna alteración, no sólo anatómica o morfológica, sino en el funcionamiento de las células.
- PET: La tomografía por emisión de positrones es un examen de diagnóstico que consiste en obtener imágenes fisiológicas basadas en la detección de radiación emitida por positrones. Los positrones son pequeñas partículas emitidas por una sustancia radiactiva que se le administra al paciente.
- PET-TAC: Aporta la ventaja de la fusión de imágenes que se adquieren en la TAC a las del PET y una mayor localización anatómica de las lesiones malignas.
- Ganglio Centinela: Se define como ganglio centinela al primer ganglio de una cadena linfática que drena una zona determinada, de manera que, antes de proseguir su camino por la cadena, toda la linfa provinente de dicho territorio debe pasar primero por el ganglio centinela.
- Así pues, se puede decir que la situación del ganglio centinela, en cuanto a su invasión o no por células neoplásicas, puede traducir, con una elevada exactitud, la situación del resto de la cadena ganglionar.
ANATOMÍA PATOLÓGICA
Esta especialidad estudia con el microscopio y a través de complejas técnicas las células y tejidos para determinar los cambios que se han producido en ellos y poder filiar de forma precisa de qué tipo de cáncer se trata.
- Citología: el material de estudio son las células que se pueden obtener bien por raspado del tejido o por punción de la lesión (PAAF: punción aspiración con aguja fina).
- Biopsia: analiza el tejido que se obtiene tras una intervención quirúrgica en que se puede extraer parte del tumor o el tumor entero.
ENDOSCOPIA
Consiste en insertar en el interior del cuerpo un tubo largo y flexible (o no) con luz y con una pequeña cámara en la punta. Esto permite que el médico vea en el interior de los órganos o cavidades las áreas sospechosas. Para introducir el endoscopio se pueden utilizar orificios naturales (la boca para hacer una gastroscopia) o bien realizar una pequeña incisión (por ejemplo cerca del ombligo en la laparoscopia para explorar la cavidad abdominal).
Existe también la combinación de endoscopia con ultrasonidos . La ecoendoscopia permite visualizar y biopsiar ganglios linfáticos del esófago o el recto.
CIRUGÍA
La cirugía es la forma más antigua de tratamiento del cáncer. Cerca del 60% de los pacientes de cáncer se someterán a cirugía, sola o en combinación con otras terapias.
Existen siete tipos de cirugía del cáncer: Preventiva (Se extirpan lesiones que con el tiempo pueden llegar a ser malignas), Diagnóstica (Se extirpa una muestra del tumor para determinar si se trata o no de una lesión cancerosa), de estadiaje (permite conocer la extensión del tumor), Curativa (Implica la extirpación de todo el tumor), de apoyo (Ayuda a la aplicación de otros tratamientos), Reconstructiva (Devuelve al cuerpo la apariencia o funcionalidad normal o casi normal, tras la realización de otra cirugía) y Paliativa (su objetivo es aliviar el dolor, incapacidades u otras complicaciones. Puede mejorar la calidad de vida pero no es un tratamiento curativo)
QUIMIOTERAPIA
La quimioterapia utiliza gran cantidad de fármacos con el fin de eliminar las células cancerosas, controlar su crecimiento o aliviar los síntomas de dolor. Puede implicar el uso de un medicamento o una combinación de dos o más medicamentos, dependiendo del tipo de cáncer y de su grado de progresión. La quimioterapia puede usarse en combinación con otros tratamientos. La quimioterapia se administra de tres maneras:
- Por vía intravenosa (IV) es sin duda el método más común. Se inyecta la medicación en una vena.
- Para algunos pacientes que se someten a varias sesiones de quimioterapia, se inserta un catéter en una de las venas grandes y queda en ese sitio durante todo el régimen de quimioterapia. Algunos pacientes tienen un disco de metal o de plástico conocido como "port-a cath" implantado bajo la piel que facilita el acceso intravenoso.
- Oral - los medicamentos de quimioterapia se dan en forma de pastilla o de líquido.
RADIOTERAPIA
Este tratamiento se basa en el uso de dosis altas de rayos o partículas de alta energía para destruir las células cancerosas en un área específicamente identificada. La radiación daña la estructura química interna de las células cancerosas lo cual impide que se multipliquen. La radiación se usa a menudo en combinación con otros tratamientos.
Existen distintos tipos de radioterapia: Radiación externa (consiste en la administración de las radiaciones desde el exterior), Interna o braquiterapia (consiste en la administración de la radiación a través de materiales radiactivos (isótopos) con distintas formas (tubos, semillas o cápsulas), que se introducen en el organismo muy próximos o en contacto con el tumor), Radioterapia intraoperatoria (Consiste en la administración de la radiación durante la misma cirugía, directamente en la zona del tumor) y Radioterapia Esterotáxica (Consiste en la administración, de forma muy precisa, de altas dosis de radiación en zonas muy pequeñas.)
INMUNOTERAPIA
La inmunoterapia, también conocida como bioterapia o modificadores de respuesta biológicos, es un tratamiento que consiste en utilizar el sistema de defensa (sistema inmune) para destruir las células tumorales. Esto se consigue bien estimulando el propio sistema inmune o bien introduciendo en el organismo sustancias elaboradas en un laboratorio, semejantes a las del sistema inmune, capaces de controlar la enfermedad.
Hay cinco tipos generales de modificadores de respuesta biológicos. Ellos pueden ser usados solos o combinados entre sí o además de otros tratamientos anticancerosos.
- Los interferonesson un grupo de proteínas liberadas por los glóbulos blancos como reacción a organismos invasores para mejorar la reacción del sistema inmunitario ante el cáncer.
- Las interleucinas son proteínas que aumentan el crecimiento y la actividad en las células inmunes del cuerpo.
- Los anticuerpos monoclonados se crean en el laboratorio mediante la fusión de dos tipos de células diferentes. Los anticuerpos monoclonados están diseñados para atacar áreas específicas en la superficie de las células conocidas como antígenos que ayudan al cuerpo a identificar células que son extrañas.
- Las vacunas ayudan al cuerpo a reconocer células cancerosas y a provocar su destrucción por el sistema inmunitario.
- Los factores estimulantes de colonias actúan en la médula ósea, donde se producen los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. Estos factores aumentan la división de las células de la médula ósea, lo cual fortalece el sistema inmunitario y permite a los pacientes soportar dosis mayores de medicamentos de quimioterapia.