Medida de la energía o fuerza óptima que le confiere a una persona la capacidad para afrontar con éxito los numerosos retos que se le plantean a lo largo de la vida, entre ellos la superación de la enfermedad de cáncer [1]. Entre los métodos que enriquecen la calidad de vida [2] se incluyen aquellos que reducen el aburrimiento o el excesivo estrés mental, fármacos para combatir el dolor [3] y terapias que puedan reducir todos aquellos obstáculos a la hora de adquirir un bienestar físico o mental.